¿Tu negocio es franquiciable? 8 aspectos que te ayudarán a identificarlo

¿Tu negocio es franquiciable? 8 aspectos que te ayudarán a identificarlo

Tu marca ha demostrado tener un concepto sólido y exitoso; ahora, quieres escalar a otro nivel, pero ¿cómo saber si realmente tu negocio es franquiciable? Antes que nada, debes tomar en cuenta que no depende del tamaño ni de la cantidad de puntos de venta; las fórmulas para el éxito abarcan mucho más.

Como si de una receta se tratara, los negocios que se convierten en franquicias son aquellos que han probado su rentabilidad. Demuestran que tienen un público objetivo dispuesto a comprar lo que ofrecen, y han obtenido un rápido retorno de inversión.

Si tienes un negocio que deseas transformar en franquicia, debes tener en consideración los aspectos que te presentamos a continuación. ¡Toma nota!

¿Qué características debe tener un negocio para considerarse franquiciable?

Si quieres saber si tu negocio es franquiciable, deberás saber primero qué características tiene una franquicia. 

De esta forma, cuando una marca vende una idea que funciona, con una imagen sólida y posicionada, significa que ha logrado establecerse en el mercado. 

Así, un negocio puede considerarse franquiciable si tiene presencia sólida, un buen margen de ganancias y un retorno rápido de la inversión.

En otras palabras, las franquicias están gestionadas basándose en un modelo que significa una alternativa real de negocios. Las características que principalmente logran definirla son:

Beneficios a corto plazo

Las franquicias exitosas son las que registran una alta cantidad de ganancias, tanto para los franquiciadores como para los franquiciados.

Estos beneficios deben ser visualizados con rapidez, permitiendo que exista la posibilidad de abrir nuevos canales de negocio que otorguen mejoras a la marca.

Recuperación de la inversión

La inversión inicial debe ser recuperada en un lapso de tiempo breve. Esto, normalmente, puede tardar meses o un par de años: dependiendo de qué tan grande fue la inversión.

Sin embargo, si te toma más tiempo recuperar la inversión, es un indicio de que estás en presencia de un negocio no rentable todavía.

Fácil de implementar

Su puesta en funcionamiento debe ser algo sencillo de realizar. Por ello, se determinan plazos entre el franquiciador y el franquiciado.

¿Cómo debería ser?

Deben ser viables y dejar por sentado cualquier tipo de inconveniente. La idea es tener un plan para hacer frente y que el negocio siga su curso. 

En las franquicias es fundamental el ritmo en el que se desarrollan los planes de negocio, ¿por qué? Debido a la importancia de la visibilidad para incrementar el margen de cobertura de la marca.

Respaldo de la marca

Un negocio rentable tiene un prestigio de marca, el cual otorga una garantía de la calidad del producto y servicios. 

Así, cuando se gestiona una franquicia se cuenta con el respaldo de una marca bien posicionada, reconocida y apreciada por los consumidores.

Normas y procedimientos definidos

Aparentemente, el modelo de negocio de franquicias parece sencillo, pero en los casos en los que no se cuenta con un sistema de gestión y administración estándar se presentan inconvenientes entre los socios.

¿Cómo saber si tu negocio es franquiciable?

Tu negocio ha sido probado y tiene un concepto exitoso

Tu negocio debe contar con un concepto exitoso y que sus sucursales tengan en su haber experiencias positivas, bien sea en uno o más locales; aparte del negocio central. 

Pero debes tomar en cuenta algo: los negocios que tienen mayor cantidad de puntos de ventas no son necesariamente los que tienen más posibilidad de ser una buena franquicia, tampoco quiere decir que aquellos que cuenten con pocos puntos de venta no tengan oportunidad de franquiciar.

Es claro que un concepto probado y exitoso es la base fundamental para toda franquicia.

Tiene demanda y hay consumidores dispuestos a comprar

Tu negocio debe contar con productos o servicios que tengan demanda. Con personas dispuestas a comprar lo que ofreces.

Y hay algo que debes tomar en cuenta: es más complicado franquiciar un concepto que se encuentre en un mercado poco estable o que apenas acaba de surgir. Sin embargo, todo dependerá de la forma en cómo se diferencia la marca.

Tiene ventajas competitivas

Debes tener un concepto que cuente con ventajas competitivas que se diferencien del resto en el mercado en el que deseas expandirte. 

Ten presente que la diferenciación no siempre debe estar en el producto, puedes diferenciarte de tu competencia en tu imagen, servicio, publicidad o know how.

Tus procesos están establecidos

Sin importar el tamaño de tu negocio, o si tiene procesos simples o complejos, debe contar con un know how, es decir, un grupo de conocimientos que permite desarrollar las operaciones.

Ahora bien, este debe aportar un valor real e integral. Además, debe ser capaz de dar a entender todos los aspectos técnicos, operativos, administrativos y comerciales del negocio. 

Aparte, debe poder ser replicado y registrado.

Tienes una marca registrada que cumple con el marco legal

Para optar por una franquicia, se debe tener legalmente el licenciamiento de la marca del negocio. Es decir, que tu marca debe estar correctamente registrada.

La marca debe trabajar bajo un marco y régimen legal. La razón de esto es porque sus sucursales apoyarán la expansión de forma correcta. 

Algunos conceptos requieren de muchos trámites y permisos especiales para concretarse. Tu tarea será investigar todos los requisitos para cumplir con las normativas legales.

Tu negocio comprueba que es rentable

Este punto está casi implícito, ya que todo modelo de negocio rentable puede ser aspirante a una franquicia.

Pero, ¿cómo demostrar su rentabilidad?

Para ello, debe tener como soporte los resultados obtenidos en las sucursales actuales, y añadir en las inversiones y egresos las contraprestaciones económicas propias de la franquicia.

Considera la cuota inicial, las regalías, el gasto por publicidad y todos los costes adicionales que se llevan en las sucursales propias del negocio.

Cuentas con una cadena de proveedores

La proveeduría de un negocio depende de la naturaleza del mismo, y puede ser ejecutada por la empresa franquiciadora.

De esta forma, intervienen proveedores externos, bien sean locales o nacionales; o una combinación de ambos.

Si tu negocio tiene una cadena sólida de proveedores, significa que ya tienes procesos estandarizados, que incluyen el proceso de suministro de materiales, financiamientos y pagos. 

Aparte de los factores financieros, también debes asegurarte de que tus proveedores se preocupen por la calidad de los productos y servicios que ofrecen. 

Recuerda que debes garantizar que el suministro de materiales sea continuo, eficiente y que no te genere altos costes adicionales.

Cuentas con herramientas tecnológicas

Hoy en día, es imposible intentar franquiciar un negocio que no cuente con herramientas tecnológicas, ya que estas te permitirán llevar una gestión óptima del mismo.

Son esenciales para conseguir el éxito en cualquier marca. Entonces, como mínimo, debes tener disponible un software, punto de venta, portales de Internet, redes sociales y sistemas de telecomunicación.

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