Migración de un sitio web: pasos para hacer la transición sin complicaciones

Migración de un sitio web: pasos para hacer la transición sin complicaciones

Hacer el proceso de migración de un sitio web no suele ser una tarea sencilla. Requiere de un monitoreo constante y de una serie de tareas que te permitirán mantener y aumentar la visibilidad. 

Así que para que esta transición se realice sin complicaciones, es importante investigar, ejecutar y rastrear. Además, es importante saber qué recursos necesitarás para asegurarte de que cada tarea se lleve a cabo de la mejor manera.

Tomando en cuenta que queremos evitar la disminución del tráfico y las conversiones, debemos asegurarnos de cumplir con una serie de pasos. A continuación, te daremos unos consejos básicos que puedes seguir para hacer una transición segura.

¿Qué es la migración de un sitio web?

Se trata de un proceso que comprende un traslado de datos, videos, imágenes, archivos y correos electrónicos, que serán almacenados en un nuevo lugar. 

Podemos decir que, básicamente, una migración web es un desplazamiento o actualización de un sitio web, bien sea por un cambio de dominio, cambio de estructura, cambio de servidor, actualización de contenidos, entre otros factores.

¿Cómo migrar tu sitio web?

La planificación es la base de todo

La clave de todo es siempre tener una buena planificación. Planificar con anticipación puede ser la estrategia ideal para elaborar un proyecto de migración web sin tener complicaciones o errores. Tienes que tener en cuenta algunas cosas antes de empezar a planificar.

Debes tener en mente los siguientes puntos:

  • Asegúrate de que tu sistema de gestión de contenido o CMS esté al corriente con todos los recursos de tu marca.
  • Haz reuniones de aprendizaje para que tu equipo conozca el nuevo sitio web.
  • Investiga sobre nuevas plantillas de diseño para la web.
  • Tienes que procurar que el nuevo sitio web tenga recursos de estructuración.

Los subdominios y subdirectorios

La forma en la que está estructurado tu sitio web influye altamente en los sistemas de búsqueda. 

Lo que le deja a los motores de búsqueda comprender las correlaciones existentes entre páginas. Además de determinar qué importancia poseen en el dominio.

Para estar completamente seguro de que los rastreadores Google estén libres de problemas a la hora de encontrar los sitios que quieres indexar y clasificar en las SERPs, tienes que darles una estructura de dominio o URL sólida.

Algo que hay que saber es que los motores de búsqueda también entenderán cómo es la lógica por la que se rigen las secciones de tu sitio web. A su vez, esto ayuda a Google a decidir qué página es la correcta para cada búsqueda.

Los subdirectorios

La arquitectura de los subdirectorios es muy efectiva para guiar a tus visitas al lugar correcto.

Los puedes utilizar para las siguientes funciones:

  • Mejorar la autoridad que tu sitio posee en línea, poniendo cada una de las páginas bajo el nombre de la marca principal en la URL.
  • Si tu equipo de administración web es pequeño para gestionar y manejar el rendimiento de varios sitios web en varios dominios, lo mejor es hacer subdirectorios porque son más fáciles de gestionar, ya que se guardan dentro de un dominio base.
  • Quieres darles a los usuarios una vía de navegación más sencilla y fácil de usar.

Subdominios

Puede que tu sitio necesite subdominios, o como puede que no. Los subdominios sirven para páginas específicas que se encuentran en plataformas distintas a la de tu sitio web principal.

Los puedes usar para las siguientes funciones:

  • Los flujos de servicios o las líneas de productos tienen propósitos distintos; y cada uno de ellos necesita su propio lugar. Como analytics.google.com. o maps.google.com 
  • Necesitas tener una mejor estructura, con análisis de rendimiento diferentes para todo el sitio y separaciones más concisas entre las secciones.
  • Si quieres expandir tu sitio de manera internacional y en diferentes idiomas. Al hacer esto, cada subdominio tendrá un grupo de palabras clave propio para posicionarse en el nuevo mercado, pero todos conservarán la misma marca en la URL.

Los subdominios funcionan bien para entornos webs específicos que están en plataformas diferentes de tu sitio web principal, como una aplicación.

Configura tus redirecciones

Entre los factores más importantes para chequear en la migración de un sitio web, está la lista de los enlaces que se van a redirigir.

Puedes hacerlo automáticamente con un plugin especial para eso, como redirección en WordPress.

Para empezar, tienes que hacer una lista con todas las URLs de la página web pasada, que tendrán que dirigirse a la página nueva. Existen herramientas que tienen la posibilidad de reunir todas estas URLs de manera automática.

Fase de prueba

Puedes saber cómo se verá el sitio web nuevo si navegas desde un sitio web provisional. La idea es que, desde una versión inactiva, verifiques con libertad si las páginas son adecuadas para los motores de búsqueda y los usuarios que accederán a él. 

Algunas recomendaciones en esta fase son:

  • Asegúrate de que todos estén posicionados bien en la estructura de información de tu sitio.
  • Revisa de nuevo si todas las URLs están bien redirigidas para que los rastreadores no se pierdan en las páginas.
  • Chequea que los enlaces internos se mantienen configurados de manera correcta.

¿Fue exitosa la migración?

Ya la parte más dura del proceso está lista, ahora solo falta ver los resultados.

Tienes que hacer un análisis comparativo de las métricas de rendimiento para tener un punto de vista exacto y preciso. La duración de este proceso puede tardar de uno a tres meses, dependiendo del tamaño de migración y del perfil de URL nuevo.

Concéntrate en estos puntos principales:

  • Tráfico orgánico: es normal unas cuantas caídas después de las migraciones; sin embargo, una disminución fuerte puede significar que existen problemas grandes en el rastreo y la indexación.
  • Tasas de conversión: ver los cambios ocurridos en las tasas de conversión puede mostrar si la jornada de usuario es mejor o más estancada que antes.
  • Velocidad y usabilidad del sitio: verifica que tan buena es la rapidez y uso para los dispositivos móviles y los dispositivos de escritorio. 
  • Clasificaciones de palabras clave: revisa si las páginas que tenían un buen lugar antes lo siguen conservando. Fortalece los enlaces internos para que tenga mayor potencial de clasificación.

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