El método SCAMPER: cómo decirle adiós al bloqueo creativo y mejorar tus proyectos

Qué es el método SCAMPER

La creatividad no siempre surge de la noche a la mañana, a veces se agotan las ideas, y llega el bloqueo, lo que se convierte en un riesgo para los negocios; sobre todo los que se dedican a la creación de nuevos productos o servicios. Por suerte, existe el método SCAMPER, ¿lo conoces?

Tal vez quieras hacer un cambio en tu producto para hacerlo más atractivo, o lanzar una nueva línea para diversificar tu catálogo. Todas estas acciones son válidas para refrescar tu marca, pero para hacerlo necesitarás de una lluvia de ideas creativas.

El tiempo es un factor muy valioso en los negocios, así que si tú o tu equipo están pasando por un bloqueo creativo, podrían recurrir a la técnica que te hablaremos a continuación. Te ayudará a mejorar tus proyectos.

¿Qué es el método SCAMPER?

Este método es una especie de lluvia de ideas que se divide en siete partes. Su objetivo es que la persona o el equipo en cuestión pueda presentar soluciones de forma distinta y original.

Si trabajas en proyectos creativos, en el área de servicios o procesos. Es una estrategia ideal para desarrollar tu creatividad.

¿Cuáles son los alcances del SCAMPER?

La técnica parte de una serie de preguntas, y a partir de allí se extraen las ideas.

Podríamos decir que las preguntas a realizar son como una checklist hecha a base de verbos que nos hace realizar cambios y nos dan una idea de cómo hacer un producto o servicio nuevo.

Los verbos en los que se basa el método SCAMPER son: reemplazar, combinar, adaptar, cambiar, plantear, minimizar, reordenar o invertir.

¿Cómo aplicar el método SCAMPER para desarrollar la creatividad?

Empezamos dejando el producto o servicio en el centro de una mesa, esto es para visualizarlo mejor. Luego se colocan siete hojas en blanco alrededor para las diferentes partes que tendrá el método SCAMPER.

Después, siguen las preguntas en orden referentes a la acción:

Sustituir

En esta fase, el equipo o la persona se concentra en ver qué aspectos del servicio o producto pueden ser sustituidos.

¿Qué preguntas se deben hacer?

Por ejemplo:

  1. ¿Qué pasa si se sustituye el procedimiento?
  2. ¿Qué se puede sustituir sin tener efecto en el resto del plan?
  3. ¿Qué nos resulta imposible reemplazar?
  4. ¿Podemos sustituir el proceso por uno más sencillo?
  5. ¿Es posible sustituir la sección a la que diriges este producto o servicio?

Combinar

En esta parte, el equipo piensa sobre si es posible combinar dos más ideas en una: con el fin de hacerlo más eficiente.

Por ejemplo, la combinación del móvil con la radio.

Puedes plantear interrogantes como:

  1. ¿Se pueden combinar estos dos procedimientos simultáneamente?
  2. ¿En qué podría afectar unir dos o más segmentos de la empresa?
  3. ¿Es posible combinar varios proyectos?
  4. ¿Podemos combinar nuestras ideas con las de la competencia?

Adaptar

El objetivo de esta fase es buscar ideas para ajustar el producto/servicio, llevándolo a mejorar la calidad. Pueden ser tanto cambios radicales, como mínimos.

Ejemplos de las preguntas que se deben realizar:

  1. ¿Cuáles ideas de nuestros competidores podemos adaptar a nuestro producto?
  2. ¿Puede adaptarse a otros prospectos?
  3. ¿Puede adaptarse correctamente a esta nueva norma o ley?
  4. ¿Qué podemos adaptar de nuestras funciones para mejorar los procesos?

Modificar

En la fase de cambio hay que ver cómo podemos modificar lo que se ofrece, de forma en que se puedan arreglar los problemas existentes y mejorarlo.

Las preguntas a realizar pueden ser:

  1. ¿Qué podemos cambiar con el fin de mejorar nuestro producto?
  2. ¿La experiencia del cliente será mejor si cambio algo en el producto?
  3. ¿Es posible cambiar la plantilla?
  4. ¿Qué se puede cambiar de nuestro producto para que tenga mejor estética o más durabilidad?
  5. ¿Qué ocurriría si tenemos el doble de la cantidad usual de clientes?

Proponer

En esta fase se busca la manera de emplear el producto o servicio para un diferente propósito.

Algunos ejemplos de las preguntas que puedes realizar:

  1. ¿Es eficiente usar estos productos para otras campañas?
  2. ¿Cuáles son los beneficios que obtendría si este producto cambia de lugar?
  3. ¿Hay otros productos que pueda crear? ¿Cuáles?
  4. ¿Para qué podemos utilizar otros productos?
  5. ¿Este producto puede ser empleado por otro tipo de cliente? 
  6. ¿Este producto puede ser útil de otra forma?

Eliminar

El objetivo de esta fase es eliminar las partes innecesarias de procedimiento y que estén generando altos costes o bajas demandas para la empresa.

Puedes preguntar cosas como: 

  1. ¿Podemos minimizar los esfuerzos?
  2. ¿Qué aspectos puedo eliminar para que sea más fácil de utilizar o más pequeño?
  3. ¿Se puede eliminar algo del proceso sin necesidad de reducir la calidad del producto?
  4. ¿Hay errores o riesgos que pueda eliminar?
  5. ¿Qué puede ocurrir si eliminamos algo?

Reordenar

Esta es la última fase y tiene como propósito recopilar todo lo que conlleva el cambiar el proceso de producción o revertir una parte de dicho procedimiento.

Las preguntas a realizar son:

  1. ¿Puedo cambiar el orden del calendario de proyectos?
  2. ¿Puedo cambiar el orden de los empleados entre las diferentes secciones de la empresa y que esto mejore la eficacia?
  3. ¿Qué podría ocurrir en caso de que cambie el orden de fabricación?
  4. ¿Puedo evitar dificultades en caso de que cambie la fecha de entrega?
  5. ¿Puedo cambiar el orden de técnicas, metas o herramientas?

Ejemplo de cómo aplicar el método SCAMPER

Ya vistas todas las preguntas pertenecientes a las fases, vamos a darte un ejemplo para que puedas entender mejor cómo puedes usar el método SCAMPER.

Imaginemos que tu marca se dedica a la fabricación de vestidos para novias. Quieres aplicar el método SCAMPER para mejorar los diseños que ofreces:

Las preguntas a realizar podrían ser:

  1. ¿Qué aspecto podríamos reemplazar o sustituir para mejorar el diseño de los vestidos?
  2. ¿Si combinas diferentes telas y texturas, tendrán mejor receptividad?
  3. ¿Puedes adaptar un diseño ya existente a otros de los que están en tendencia?
  4. ¿Se puede cambiar el color de los vestidos para que se adapten a los diferentes gustos?
  5. ¿Podemos usar otro material más resistente y económico, pero que se vea igual de elegante?
  6. ¿Qué se puede eliminar para mejorar el coste del vestido?
  7. ¿Puedo cambiar mis proveedores de telas para ofrecer vestidos más económicos?

Utilizando esta fórmula, puedes tener una gama de preguntas con diferentes temáticas. Así, profundizando en las respuestas, notarás todas las ideas que te acercarán a una solución hipotética.

Luego de recurrir a este método, es conveniente consultar con el resto del equipo si estas ideas se pueden realizar o si son factibles. 

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