¿Qué es el factoring?

Factoring

Mantener la liquidez en estado óptimo es un tema fundamental para la salud financiera de cualquier modelo de negocio. No obstante, su gestión efectiva representa un desafío constante a nivel administrativo, pues la disponibilidad de dinero en efectivo es un recurso esencial para mantener las operaciones y asegurar la continuidad de la empresa.

Bajo esta premisa, las facturas por cobrar se pueden considerar como un activo valioso, el cual puede convertirse en fuente de liquidez para la empresa. Esto es posible gracias al factoring, una herramienta financiera que implica la venta de las cuentas por cobrar a una entidad especializada, conocida como factor.

A continuación, te contamos todos los detalles sobre el funcionamiento del factoring y los beneficios que es capaz de ofrecer a las empresas que deciden recurrir a esta herramienta.

¿Qué es el factoring y cómo funciona?

El factoring hace referencia a un modelo de financiamiento para empresas, consistente en obtener un adelanto del cobro de una factura por parte de una compañía especializada en el tema. Quien solicita el factoring, recibe el importe de una parte de la factura y la financiera se hace cargo del cobro de la misma.

De este modo, la empresa consigue una inyección inmediata de liquidez, pudiendo obtener alrededor del 80-90% del monto de la factura. El porcentaje restante corresponde a la comisión por el servicio de factoring.

Se diferencia del descuento comercial en lo referente al estado de la factura. El factoring se realiza sobre facturas vencidas o pendientes de cobro, mientras el descuento comercial solo puede realizarse sobre facturas no vencidas.

Beneficios de utilizar el factoring en tu empresa

Tal y como has podido notar, el anticipo de facturas resulta conveniente cuando se busca obtener liquidez y se tienen cuentas por cobrar. Ganar liquidez de este modo representa beneficios interesantes, incluyendo lo siguiente:

Otorga liquidez inmediata

Gracias a este recurso se logra una rápida inyección de efectivo a la empresa, ya que no es necesario esperar a que los clientes realicen el pago de las facturas pendientes. De este modo, se logra mejorar la liquidez y la capacidad de respuesta que tiene el negocio ante los gastos operativos o cualquier contingencia financiera.

Reduce la carga administrativa  

La empresa puede ahorrar el dinero y esfuerzo relacionado con la gestión de facturas. Se trata de una forma conveniente de externalizar el servicio de cobro, pues es la financiera quien se encargará de tratar con los proveedores para asegurar el cobro pendiente.

No genera deudas

Recurrir al factoring no implica endeudamiento por parte de la empresa. El intercambio de derechos de cobro puede resultar más conveniente que la solicitud de préstamos, si comparamos la comisión correspondiente al servicio de factoring con las tasas de interés del préstamo.

Transfiere el riesgo crediticio

Al intercambiar los derechos de cobro, el factor asume el riesgo de crédito. De este modo, cuando un cliente incurre en situación de impago, la pérdida es transferida al factor y no la empresa que vendió su factura. Esto puede ser un escudo de protección frente a proveedores.

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