Ahuyenta talentos: errores más frecuentes que cometen los líderes

Ahuyenta talentos

Hay personas que nacen siendo líderes, otros se hacen en el camino, mientras que algunos tienen una capacidad increíble de convertirse en un ahuyenta talentos. Son estos últimos a los que hay que prestarle atención, ya que pueden descartar oportunidades únicas y desequilibrar la estabilidad de una compañía.

Es innegable que la capacitación, la experiencia y los constantes estudios forman parte importante de las habilidades de todo líder, pero eso no es todo. Más allá de eso, debe saber dirigir equipos de forma efectiva, respetuosa. Sobre todo, debe lograr motivar a los empleados para que cumplan con sus actividades.

Quizás ya has vivido una experiencia similar con un ahuyenta talentos. Y si no te ha pasado, puedes ver las siguientes características de este perfil para que no pierdas tus energías y puedas detectarlo rápidamente.

¿Cuáles son los errores más comunes de los líderes?

No escuchar las necesidades de los trabajadores

Sea cual sea la modalidad de trabajo; teletrabajo o presencial, un líder debe saber adaptarse a los escenarios. Entendiendo que cada trabajador tiene sus necesidades.

Si un jefe no entiende o no escucha las necesidades de sus empleados, terminará ahuyentándolos. Estos se irán a un lugar donde sí tomen en cuenta sus opiniones. 

El reto está en que hoy, más que nunca, los trabajadores han aprendido a valorar una serie de alternativas, a las que antes no se les daba importancia. Como respuesta, cada líder deber ser capaz de manejar las situaciones y propiciar la conciliación.

Cero adaptación

Tomemos como ejemplo la situación de pandemia, muchos empleados debieron irse a casa y trabajar desde allí. Esta transformación fue un cambio drástico para las empresas y sus directivos, pero no todos se adaptaron al cambio. 

Si un lider no es capaz de adaptarse a las situaciones y establecer estrategias, no estará haciendo bien su papel. Simplemente terminará por correr a sus empleados.

Negación a adoptar nuevas tecnologías

Las herramientas tecnológicas contribuyen, en gran medida, a que la realización de actividades sea más efectiva. Agilizan el tiempo que se invierte en una tarea y minimizan la carga a los empleados. 

Cualquier líder que se niegue a estar en línea con las nuevas tecnologías está destinado al fracaso. La innovación forma parte de la vida de una empresa. Y si no preparas a tus empleados para las diferentes herramientas tecnológicas, no valoras el talento que tienes a tu lado.

Falta de justicia

Los trabajadores valoran a los líderes que son justos al momento de tomar decisiones. No están dispuestos a tolerar la falta de justicia. Buscan a un jefe que entienda sus necesidades y no ponga en primer lugar sus decisiones arbitrarias.

Sin motivación

El perfil de un ahuyenta talento es una persona sin la habilidad para motivar a sus empleados. Busca el esfuerzo, pero no lo valora. Tampoco proporciona las herramientas necesarias para que puedan llevar a cabo sus actividades. 

Lo que queda frente a este tipo de líderes, es salir huyendo. Buscar empresas que sí valoren su trabajo, no solo a nivel financiero, sino a través de la promoción y reconocimiento.

No tener objetivos claros

Un buen líder debe tener la capacidad de guiar a sus trabajadores. Para ello, debe tener los objetivos claros, y compartir con el resto del equipo. De lo contrario, solo demostrará inseguridad, y lo peor es que la transmitirá a sus empleados. 

Lo más importante es que pueda guiar a su equipo en el camino para lograr los objetivos. Pero un ahuyenta talentos carece de esa habilidad. 

Demandas sin sentido

Este punto se relaciona con la injusticia. Algunos líderes suelen hacer demandas arbitrarias, sin razón. Muchos empleados ven esto como una forma de mostrar su carácter, pese a las necesidades reales de la empresa. 

Falta de integración

La empatía es clave en un líder. Debe estar integrado a nivel humano, entender que no tiene bajo su cargo a un grupo de robots, son personas con necesidades a las que hay que incentivar. 

Si un jefe se aísla, no comparte con sus empleados o colegas, no está interesado en involucrarse, muy difícilmente logre ganar el aprecio de alguien. Será incapaz de establecer una conexión, necesaria para el desarrollo de cualquier actividad.

Ser inaccesible

Es cierto, los lideres son personas ocupadas, que deben delegar tareas. Sin embargo, esto no los debe convertir en personas inaccesibles, con quienes no se puede hablar. 

Un ahuyenta talentos carece de tiempo para escuchar a sus empleados, nunca está disponible para atenderlos. 

Manejo ineficiente de conflictos 

Siempre las compañías tendrán conflictos, pero el secreto de un buen jefe está en saber manejarlos; encontrar las soluciones y dejar que fluyan el resto de las actividades.

Cuando un líder no tiene la habilidad de resolver conflictos, solo puede hacer que estos se agraven. Generará una atmosfera de tensión que terminará ahuyentando a todo su equipo de trabajo.

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