Hipoteca para un local comercial: requisitos y cuánto financian

Hipoteca para un local comercial

Conseguir una hipoteca para un local comercial es posible, pero los bancos suelen ser bastante más conservadores que al financiar una vivienda. Lo habitual es que presten alrededor del 60 % al 70 % del menor valor entre el precio de compra y la tasación, aunque una operación muy sólida puede obtener mejores condiciones.

Eso significa que el comprador normalmente necesita aportar entre un 30 % y un 40 % del precio con recursos propios, además de disponer de dinero para impuestos y otros gastos. El banco también analizará quién compra el local, para qué se utilizará, la rentabilidad esperada y la facilidad con la que podría venderlo si surgieran problemas de pago.

Contenido del artículo

Cuánto financia un banco para comprar un local comercial

No existe un porcentaje obligatorio para todas las entidades.

Como referencia habitual:

Tipo de operaciónFinanciación orientativa
Local comercial estándar60 %-70 %
Perfil financiero muy sólidoPuede acercarse al 70 %-80 %
Local difícil de vender50 %-60 % o menos
Operación con mayor riesgoPuede exigirse una entrada superior
Vivienda habitualHabitualmente mayor que en un local

El porcentaje final depende tanto del comprador como del inmueble.

Un local situado en una calle comercial consolidada puede resultar mucho más atractivo para el banco que otro situado en una ubicación con poca demanda.

El banco suele financiar sobre el menor de dos valores

Este detalle puede cambiar por completo la operación.

Normalmente se consideran:

precio de compra

y:

valor de tasación

y el porcentaje se aplica sobre el menor.

Ejemplo:

Precio del local:

200.000 €

Tasación:

180.000 €

Financiación máxima del 70 %:

180.000 × 70 % = 126.000 €

Aunque estés pagando 200.000 euros, el banco podría prestar únicamente 126.000.

Tendrías que aportar:

74.000 €

más impuestos y gastos.

Ejemplo si la tasación es superior al precio

Supongamos ahora:

Precio:

150.000 €

Tasación:

180.000 €

Si el banco presta el 70 % tomando como referencia el menor valor:

150.000 × 70 % = 105.000 €

No prestaría automáticamente:

126.000 €

solo porque la tasación sea superior.

Una tasación elevada proporciona mayor garantía, pero normalmente no permite financiar por encima del precio real de adquisición sin una estructura específica.

Cuánto dinero necesitas tener ahorrado

Una de las diferencias más importantes respecto a comprar una vivienda está en la aportación inicial.

Si el banco financia:

60 %

necesitas aportar inicialmente:

40 % del precio

Si financia:

70 %

la aportación será:

30 %

Y todavía faltarán:

  • Impuestos.
  • Tasación.
  • Gastos relacionados con la compraventa.
  • Posibles reformas.
  • Licencias.
  • Equipamiento.
  • Otros costes de apertura del negocio.

Por eso comprar un local de 200.000 euros con una hipoteca del 70 % no significa necesitar únicamente 60.000 euros.

La cantidad real será mayor.

Ejemplo completo de compra de un local

Imaginemos un local usado por:

200.000 €

El banco concede:

70 % = 140.000 €

El comprador debe aportar como mínimo:

60.000 €

Después deberá afrontar los impuestos y gastos correspondientes.

Si además necesita:

20.000 € de reforma

la inversión inicial puede superar ampliamente los 80.000 euros.

Este cálculo debe hacerse antes de entregar arras, no después de solicitar la hipoteca.

Por qué los bancos financian menos un local que una vivienda

El motivo principal es el riesgo.

Una vivienda tiene un mercado potencial muy amplio.

Puede utilizarse para:

  • Vivir.
  • Alquilar.
  • Vender.

Un local comercial depende mucho más de:

  • Ubicación.
  • Actividad económica.
  • Distribución.
  • Fachada.
  • Visibilidad.
  • Licencias.
  • Demanda comercial.

En una crisis, determinados locales pueden tardar mucho tiempo en venderse.

Por eso el banco introduce un margen de seguridad mayor.

Qué requisitos exigen para una hipoteca de local

Los requisitos cambian según quién solicite la financiación.

Puede comprar:

  • Un particular.
  • Un autónomo.
  • Una sociedad.

En cualquier caso, el banco analizará dos cuestiones diferentes:

capacidad de pagar el préstamo

y:

calidad del local que queda como garantía.

Una operación solo suele ser atractiva si ambas resultan razonables.

Requisitos si compras como particular

El banco analizará especialmente:

  • Ingresos.
  • Estabilidad laboral.
  • Antigüedad profesional.
  • Ahorros.
  • Deudas existentes.
  • Historial de pagos.
  • Patrimonio.
  • Finalidad del local.

Un trabajador con contrato estable y elevada capacidad de ahorro puede financiar un local aunque no vaya a desarrollar personalmente una actividad empresarial en él.

Por ejemplo, podría comprarlo como inversión para alquilarlo.

Requisitos si eres autónomo

La evaluación suele ser más detallada.

El banco puede estudiar:

  • Antigüedad de la actividad.
  • Declaraciones fiscales.
  • Facturación.
  • Beneficio.
  • Movimientos bancarios.
  • Deudas.
  • Préstamos existentes.
  • Estabilidad de los ingresos.

Tener mucha facturación no garantiza la aprobación.

Una actividad que factura:

200.000 €

pero obtiene únicamente:

15.000 € de beneficio

puede presentar una capacidad de pago inferior a otra con menor facturación pero mejores márgenes.

Requisitos si compra una empresa

Cuando solicita la financiación una sociedad, la entidad puede revisar:

  • Cuentas anuales.
  • Balance.
  • Cuenta de resultados.
  • Endeudamiento.
  • Tesorería.
  • Antigüedad.
  • Evolución del negocio.
  • Capacidad de generar caja.
  • Impuestos presentados.
  • Riesgos existentes.

El banco quiere comprobar que la empresa pueda pagar la deuda con su actividad ordinaria.

En empresas pequeñas también es posible que solicite garantías personales de los socios o administradores.

Pueden pedirte un aval personal

Sí.

Especialmente cuando:

  • La sociedad es reciente.
  • El negocio tiene poca trayectoria.
  • La aportación propia es reducida.
  • El importe solicitado es elevado.
  • La empresa dispone de poco patrimonio.

En ese caso, limitar la responsabilidad a la sociedad puede no resultar posible.

El banco puede exigir que determinadas personas respondan también con su patrimonio personal.

Esto aumenta considerablemente el riesgo para quien firma el aval.

Qué ingresos debes tener

No existe un salario mínimo universal para conseguir una hipoteca comercial.

El análisis depende de:

  • Cuota mensual.
  • Otros préstamos.
  • Ingresos.
  • Gastos.
  • Estabilidad.
  • Patrimonio.

Si compra un particular, el banco puede prestar especial atención a la relación entre las cuotas de deuda y los ingresos disponibles.

En una empresa analizará más directamente la capacidad del negocio para generar suficiente flujo de caja para atender las cuotas.

El local puede ayudar a pagar su propia hipoteca

Si la compra se realiza como inversión y el inmueble ya está alquilado, el banco puede tener en cuenta el contrato de arrendamiento.

Ejemplo:

Precio:

180.000 €

Alquiler:

1.300 €/mes

Cuota hipotecaria estimada:

800 €/mes

La operación presenta inicialmente un margen de ingresos.

Pero el banco también puede considerar:

  • Riesgo de impago del arrendatario.
  • Periodos sin inquilino.
  • Gastos.
  • Impuestos.
  • Mantenimiento.

No suele asumir que el 100 % del alquiler estará disponible permanentemente para pagar la deuda.

Un local alquilado puede ser más fácil o más difícil de financiar

Depende del arrendamiento.

Un local ocupado por un buen inquilino con contrato estable puede mejorar el atractivo de la inversión.

En cambio, puede resultar problemático si:

  • La renta es demasiado baja.
  • El contrato tiene condiciones desfavorables.
  • Existen impagos.
  • El arrendatario plantea un riesgo elevado.
  • El contrato dificulta una futura venta.

El banco no analiza únicamente el inmueble, sino también la situación jurídica que lo acompaña.

Qué plazo tiene una hipoteca para local comercial

Los plazos suelen ser más cortos que los de una hipoteca residencial.

Es frecuente encontrar operaciones alrededor de:

10 a 20 años

aunque pueden existir plazos diferentes dependiendo de la entidad, el solicitante y la operación.

Algunos casos sólidos pueden alcanzar periodos mayores.

Un plazo más corto tiene una consecuencia directa:

la cuota mensual aumenta.

Ejemplo del efecto del plazo

Imaginemos un préstamo de:

120.000 €

La cuota será muy diferente si se devuelve en:

10 años

que si se devuelve en:

20 años.

Aunque el segundo caso reduce la mensualidad, también implica pagar intereses durante más tiempo.

La decisión no debería basarse únicamente en conseguir la cuota más baja.

Los intereses suelen ser más altos que en vivienda

El banco puede considerar una hipoteca comercial más arriesgada.

Por eso es habitual que las condiciones sean menos favorables que las de una vivienda habitual.

Puede existir:

  • Tipo de interés superior.
  • Menor financiación.
  • Plazo más corto.
  • Más garantías.
  • Mayor exigencia documental.

Comparar una oferta para un local con una publicidad de hipotecas residenciales puede llevar a expectativas equivocadas.

Hipoteca fija o variable para un local

Pueden existir distintas estructuras.

Tipo fijo

La cuota no cambia por variaciones del índice de referencia durante el periodo pactado.

Facilita prever los gastos.

Tipo variable

El coste se revisa siguiendo el índice establecido más un diferencial.

La cuota puede subir o bajar.

Tipo mixto

Mantiene un interés fijo durante un periodo inicial y posteriormente pasa a variable.

La disponibilidad concreta dependerá del banco y del perfil del solicitante.

Cómo analiza el banco el propio local

La garantía es casi tan importante como el prestatario.

La entidad puede considerar:

  • Ubicación.
  • Superficie.
  • Estado.
  • Acceso.
  • Fachada.
  • Distribución.
  • Demanda.
  • Uso permitido.
  • Facilidad de alquiler.
  • Facilidad de venta.
  • Situación registral.

Dos locales de 200.000 euros pueden recibir porcentajes de financiación muy diferentes.

La ubicación puede cambiar la financiación

Un establecimiento situado en:

una zona comercial consolidada con elevada demanda

resultará previsiblemente más líquido que otro ubicado:

en una zona donde existen numerosos locales cerrados.

Para el banco, liquidez significa facilidad para recuperar el dinero si tuviera que ejecutar la garantía y vender el inmueble.

Cuanto menos líquido sea el activo, mayor puede ser la aportación exigida.

La tasación es obligatoria en la práctica hipotecaria

Antes de aprobar definitivamente la operación será necesario disponer de una tasación válida del local.

El tasador analiza características como:

  • Superficie.
  • Estado.
  • Ubicación.
  • Comparables.
  • Uso.
  • Situación del mercado.

El valor resultante tiene una gran influencia sobre la cantidad máxima financiable.

Comprar caro un local no obliga al banco a aceptar ese precio como su valor de garantía.

Cuidado con comprar por encima de tasación

Ejemplo:

Compra:

250.000 €

Tasación:

190.000 €

Financiación al 65 %:

123.500 €

Aportación necesaria:

126.500 €

más gastos.

El comprador tendría que financiar personalmente más de la mitad del precio.

Una diferencia importante entre tasación y compraventa también puede ser una señal para reconsiderar si el precio negociado tiene sentido.

El uso urbanístico y las licencias importan

Un local puede parecer perfecto para un negocio y, sin embargo, tener limitaciones.

Antes de comprar conviene comprobar:

  • Uso permitido.
  • Situación urbanística.
  • Estatutos de la comunidad.
  • Salida de humos cuando sea necesaria.
  • Accesibilidad.
  • Licencias o autorizaciones.
  • Posibilidad de realizar determinadas obras.

Comprar primero y comprobar después si puede desarrollarse la actividad es una estrategia especialmente arriesgada.

Una hipoteca aprobada no significa que puedas abrir el negocio

Son cuestiones diferentes.

El banco analiza si está dispuesto a prestar dinero con esa garantía.

La Administración determina si la actividad cumple los requisitos correspondientes.

Por tanto:

financiación aprobada ≠ licencia de actividad concedida

Este punto resulta especialmente relevante en:

  • Hostelería.
  • Talleres.
  • Clínicas.
  • Gimnasios.
  • Negocios con instalaciones especiales.

Qué impuestos pagas al comprar un local

Depende principalmente de si se trata de un inmueble:

nuevo

o:

usado.

Local usado

Normalmente la operación queda sujeta al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, cuyo tipo depende de la comunidad autónoma y de las circunstancias de la transmisión.

Local nuevo

Una primera transmisión puede quedar sujeta a IVA, que en locales comerciales tiene normalmente un tratamiento muy diferente al de la vivienda.

En una compra ordinaria de local nuevo puede resultar especialmente relevante el IVA del 21 %, además de la tributación correspondiente por actos jurídicos documentados cuando proceda.

Esto puede elevar mucho la necesidad inicial de liquidez.

Un local nuevo puede exigir mucho dinero aunque recuperes IVA

Cuando compra una empresa o autónomo con derecho a deducir el IVA soportado, ese impuesto puede ser recuperable fiscalmente conforme a las reglas aplicables.

Pero existe un problema financiero:

hay que disponer del dinero en el momento de la operación.

Ejemplo:

Precio:

200.000 €

IVA del 21 %:

42.000 €

Aunque posteriormente resulte deducible, necesitas financiar esos 42.000 euros inicialmente salvo que la operación tenga otra estructura.

Por eso la liquidez es tan importante como el precio del inmueble.

El banco no suele financiar todos los impuestos y gastos

Una hipoteca comercial del:

70 %

normalmente está pensada para financiar parte del inmueble.

No significa automáticamente:

70 % del local + todos los impuestos + todas las reformas + mobiliario

Por eso hay que elaborar un presupuesto completo.

Cuánto dinero podrías necesitar realmente

Ejemplo simplificado para un local usado:

ConceptoImporte
Precio200.000 €
Hipoteca al 65 %130.000 €
Entrada70.000 €
ImpuestosSegún comunidad y operación
Tasación y otros gastosVariable
ReformaVariable
EquipamientoVariable

Es perfectamente posible que una compra de 200.000 euros requiera más de 90.000 euros de liquidez inicial si la financiación es limitada y existen impuestos o reformas importantes.

Las reformas pueden financiarse por separado

Si vas a comprar un local para abrir una actividad, quizá necesites dinero para:

  • Albañilería.
  • Instalación eléctrica.
  • Climatización.
  • Fontanería.
  • Mobiliario.
  • Maquinaria.
  • Licencias.

El préstamo hipotecario puede no cubrirlo todo.

Puede plantearse una estructura con:

  • Hipoteca.
  • Préstamo empresarial.
  • Recursos propios.
  • Financiación de equipamiento.

Acumular demasiadas cuotas, sin embargo, puede hacer que el proyecto deje de ser viable.

Qué documentación suelen pedir

Un particular puede necesitar presentar:

  • Documento de identidad.
  • Nóminas.
  • Declaración de la renta.
  • Extractos.
  • Información sobre préstamos.
  • Justificación de ahorros.

Un autónomo puede añadir:

  • Declaraciones fiscales.
  • Información de actividad.
  • Antigüedad.
  • Cuentas.
  • Movimientos profesionales.

Una sociedad puede necesitar:

  • Escrituras.
  • Cuentas anuales.
  • Impuestos.
  • Balances.
  • Endeudamiento.
  • Información de socios.
  • Plan de negocio cuando resulte relevante.

La documentación exacta depende de cada operación.

Si el negocio es nuevo, el plan de negocio gana importancia

Una empresa recién creada no dispone de varios años de cuentas que demuestren su capacidad de generar dinero.

El banco puede entonces prestar mayor atención a:

  • Experiencia de los socios.
  • Capital aportado.
  • Previsiones.
  • Margen esperado.
  • Gastos.
  • Punto de equilibrio.
  • Mercado.
  • Garantías.

Un plan de negocio excesivamente optimista suele generar más dudas que confianza.

Las previsiones deben poder justificarse.

Cuánto debería ganar el negocio para pagar el local

No basta con que los ingresos esperados sean iguales a la cuota.

Supongamos:

Cuota:

1.000 €/mes

Un negocio que genera exactamente:

1.000 euros mensuales de excedente

tiene muy poco margen.

Una caída temporal de ventas podría provocar impagos.

La operación debería dejar suficiente capacidad para afrontar:

  • Cuota.
  • Impuestos.
  • Mantenimiento.
  • Seguros.
  • Meses malos.
  • Gastos imprevistos.

El banco también busca ese margen de seguridad.

Un local para uso propio y uno para inversión se analizan de forma diferente

Para tu negocio

El banco estudia la viabilidad de la actividad que pagará el préstamo.

Para alquilar

Analiza especialmente:

  • Rentabilidad.
  • Inquilino.
  • Contrato.
  • Mercado de alquiler.
  • Capacidad financiera del propietario.

En ambos casos existe una hipoteca sobre el mismo tipo de inmueble, pero el origen esperado del dinero para pagarla es distinto.

Rentabilidad del alquiler antes de comprar

Si la intención es invertir, conviene calcular al menos:

rentabilidad bruta = alquiler anual ÷ inversión total × 100

Ejemplo:

Inversión:

180.000 €

Alquiler:

1.200 €/mes

Ingresos anuales:

14.400 €

Rentabilidad bruta:

14.400 ÷ 180.000 × 100 = 8 %

Pero ese 8 % no es la rentabilidad neta.

Todavía habría que descontar costes.

Los gastos reducen la rentabilidad real

Entre ellos pueden aparecer:

  • Comunidad.
  • Impuestos locales.
  • Seguros.
  • Mantenimiento.
  • Reparaciones.
  • Periodos sin inquilino.
  • Gestión.
  • Intereses.
  • Fiscalidad.

Por eso una inversión con una rentabilidad bruta aparentemente elevada puede terminar ofreciendo una rentabilidad neta mucho menor.

El banco también puede aplicar criterios prudentes al valorar los ingresos por alquiler.

Local vacío o alquilado: qué prefiere el banco

No existe una respuesta universal.

Un local vacío proporciona al comprador libertad inmediata de uso.

Un local alquilado proporciona ingresos desde el primer día.

Pero el segundo puede ser peor si tiene:

  • Un alquiler muy inferior al mercado.
  • Un contrato largo poco favorable.
  • Un inquilino moroso.

El valor económico no depende únicamente de que exista un arrendatario.

Comprar un local a través de una empresa o como particular

La decisión tiene consecuencias:

  • Financieras.
  • Fiscales.
  • Contables.
  • Patrimoniales.

Comprar personalmente y alquilar el inmueble a la propia sociedad no produce necesariamente el mismo resultado que adquirirlo directamente mediante la empresa.

También cambia quién asume:

  • La deuda.
  • La propiedad.
  • Los riesgos.
  • Los ingresos.
  • Los gastos.

No debería decidirse únicamente pensando en qué opción consigue la hipoteca con mayor facilidad.

Qué puede mejorar la aprobación

Una operación suele resultar más sólida si presentas:

  • Aportación propia elevada.
  • Endeudamiento reducido.
  • Ingresos estables.
  • Buen historial financiero.
  • Local fácil de vender.
  • Tasación coherente con el precio.
  • Negocio rentable.
  • Ahorros que queden disponibles después de comprar.

Esta última cuestión importa mucho.

Si utilizas absolutamente todos tus ahorros para pagar entrada e impuestos, cualquier imprevisto puede dejarte sin liquidez.

Dar más entrada puede mejorar las condiciones

Imagina dos compradores del mismo local.

Comprador A

Solicita:

70 % del valor

Comprador B

Solicita:

45 %

Si sus demás circunstancias son similares, B presenta un riesgo hipotecario notablemente menor.

Eso puede facilitar:

  • Aprobación.
  • Negociación.
  • Tipo de interés.
  • Menores garantías adicionales.

No siempre interesa pedir el máximo simplemente porque el banco esté dispuesto a concederlo.

Aportar otra garantía puede aumentar la financiación

En determinados casos, una entidad puede aceptar una estructura con garantías adicionales.

Por ejemplo:

  • Otro inmueble.
  • Aval.
  • Depósitos.
  • Otros activos.

Eso puede aumentar la seguridad para el banco y facilitar una financiación superior.

Pero el riesgo también aumenta para el comprador.

Si aportas otro inmueble como garantía, ya no estás arriesgando únicamente el local comercial.

Qué comprobar antes de firmar arras

Este paso puede evitar una pérdida importante de dinero.

Antes de comprometerte conviene conocer:

  • Viabilidad aproximada de financiación.
  • Estado registral del inmueble.
  • Tasación orientativa.
  • Compatibilidad del local con la actividad.
  • Impuestos.
  • Ahorro necesario.
  • Coste de las reformas.

Si el contrato de arras no protege adecuadamente la eventual falta de financiación, una denegación hipotecaria puede convertirse en un problema económico serio.

No confundas preestudio con hipoteca aprobada

Una entidad puede decir inicialmente:

“La operación parece viable.”

Eso no significa que el préstamo esté definitivamente concedido.

Todavía pueden faltar:

  • Documentación.
  • Análisis de riesgos.
  • Tasación.
  • Revisión jurídica.
  • Aprobación interna.

No resulta prudente asumir compromisos irreversibles basándose únicamente en una conversación comercial inicial.

Qué comparar entre varias ofertas

No mires únicamente el interés.

Compara:

ElementoPor qué importa
Porcentaje financiadoDetermina cuánto dinero necesitas aportar
Tipo de interésDetermina gran parte del coste
PlazoAfecta a cuota e intereses
ComisionesPueden elevar el coste
GarantíasDeterminan qué patrimonio arriesgas
Productos vinculadosPueden añadir costes
Amortización anticipadaImportante si prevés cancelar antes
CarenciaPuede ayudar al inicio, pero tiene coste

Una oferta con un interés ligeramente menor puede ser peor si exige productos caros o garantías excesivas.

Periodo de carencia

Algunas operaciones empresariales pueden incluir un periodo inicial durante el cual se paga principalmente o únicamente interés según la estructura pactada.

Puede resultar útil si el local necesita varios meses de reforma antes de generar ingresos.

Pero la carencia no elimina deuda.

Simplemente retrasa parte de su devolución.

Eso puede aumentar el coste total del préstamo.

Hipoteca de local frente a préstamo personal

Para importes importantes, la hipoteca suele permitir:

  • Plazos mayores.
  • Tipos potencialmente inferiores.
  • Cuotas más manejables.

Pero exige:

  • Garantía inmobiliaria.
  • Tasación.
  • Formalización más compleja.

Un préstamo sin garantía hipotecaria puede ser más rápido, pero normalmente ofrece:

  • Menor importe.
  • Menor plazo.
  • Mayor coste.

Para financiar 150.000 euros, ambas alternativas difícilmente resultarán equivalentes.

Hipoteca para un local ya pagado

Un propietario también puede hipotecar un local que ya posee para obtener financiación.

El dinero podría destinarse, dependiendo de la operación, a:

  • Negocio.
  • Inversión.
  • Reforma.
  • Liquidez.

En ese caso el banco analizará:

  • Valor del inmueble.
  • Cargas existentes.
  • Capacidad de pago.
  • Finalidad.

Tener un local libre de cargas proporciona una garantía valiosa, pero no garantiza que el banco preste automáticamente un porcentaje elevado.

Qué pasa si no puedes pagar la hipoteca

El local actúa como garantía, pero eso no significa necesariamente que entregar el inmueble liquide cualquier deuda en todas las circunstancias.

La responsabilidad dependerá de lo firmado y de las garantías existentes.

Si además existen:

  • Avales personales.
  • Otras garantías.
  • Responsabilidad patrimonial adicional.

el riesgo puede extenderse más allá del propio local.

Este punto merece revisarse cuidadosamente antes de firmar.

Cuánto suelen financiar: respuesta rápida

Financiación habitual: aproximadamente 60 %-70 %.

¿Puede llegar al 80 %? Puede ocurrir en perfiles y operaciones especialmente sólidas, pero no debe tomarse como referencia general.

Entrada habitual: alrededor del 30 %-40 %, sin contar impuestos y gastos.

Plazo: frecuentemente inferior al de una vivienda, con operaciones que suelen moverse alrededor de 10-20 años.

Interés: normalmente menos favorable que en una hipoteca residencial comparable.

¿Financian reformas e impuestos? No necesariamente.

¿Pueden exigir aval? Sí.

¿Autónomos y empresas pueden solicitarla? Sí.

¿Se financia sobre el precio de compra? Normalmente se tiene en cuenta también la tasación y suele aplicarse el porcentaje sobre el menor valor.

Cuánto deberías tener antes de empezar a buscar

Para evitar operaciones inviables, una referencia prudente consiste en partir de:

al menos un 30 %-40 % del precio

más:

impuestos + gastos + posible reforma + colchón de liquidez

Si el local cuesta:

150.000 €

tener únicamente:

45.000 €

puede no ser suficiente aunque el banco acepte financiar el 70 %.

La entrada consume ya esos 45.000 euros y todavía faltarían todos los demás costes.

La verdadera pregunta al buscar una hipoteca para un local comercial no es únicamente cuánto está dispuesto a prestar un banco, sino cuánto capital debe quedar después de comprar. Conseguir un 70 % de financiación puede parecer una buena operación, pero deja de serlo si entrada, impuestos y reforma agotan toda la tesorería. Un local bien comprado necesita que encajen tres cifras al mismo tiempo: precio razonable, deuda asumible y liquidez suficiente para que una avería, un mes sin inquilino o un inicio de negocio más lento de lo previsto no conviertan la financiación en un problema.

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